Podiatra en Houston para tratar Dedos de Martillo en los Pies

Dedos de Martillo

  • Los dedos de martillo también conocidos como dedos en garra o dedos en mazo, son una deformidad en la que uno o más dedos del pie se flexionan y encorvan adquiriendo la apariencia de una garra.

    Este problema casi siempre afecta al segundo dedo, aunque también pueden verse afectados otros, con lo que los más pequeños se doblan y aprietan entre sí provocando graves problemas al caminar y colores continuos y muy molestos.

  • La articulación de la mitad del dedo del pie está doblada. La parte final del dedo del pie se dobla hacia abajo en una deformidad similar a una garra. Al principio, usted puede mover y estirar el dedo, pero con el tiempo, ya no podrá hacerlo y le dolerá.

    Con frecuencia, se forma un callo sobre la parte superior del dedo del pie y se detecta una callosidad en la planta del pie.

    Caminar o usar zapatos puede ser doloroso.

    Un examen físico del pie confirmará si usted tiene dedo del pie en martillo. El médico puede detectar disminución o dolor en el movimiento de los dedos del pie.

  • Este problema puede empezar desde la infancia y puede ser provocado por alguna anormalidad hereditaria en la alineación de los huesos del metatarso y el alargamiento excesivo de la articulación.

    Sin embargo, también puede aparecer en la edad adulta y es provocado casi siempre porque el calzado no ajusta de manera correcta. Este problema es más frecuente en personas que utilizan tacones altos, ya que el peso se distribuye de forma irregular entre los dedos.

    El dedo de martillo también puede presentarse como consecuencia del deterioro muscular y nervioso que ocurre por ejemplo en casos de diabetes, accidentes cerebrovasculares, trastornos neurológicos, por el acortamiento del talón de Aquiles o por una debilidad del músculo tibial anterior, cuyos tendones cruzan el dorso del pie. En muchos casos, este problema se asocia con callos, artritis y obesidad.

    • Utilizar zapatos que ajusten bien y tener en cuenta que los pies crecen con la edad, por lo que hay que cambiarlos en cuanto se sienta que aprietan un poco.
    • Comprar zapatos durante la tarde, cuando los pies están un poco hinchados por el trabajo durante la mañana.
    • Evitar el uso de tacones altos y puntiagudos todos los días. 
    • Caminar descalzos el mayor tiempo posible.
    • Usar zapatos con correas en caso de padecer dedos de martillo, para no presionar más de lo debido.